viernes, 1 de diciembre de 2017

REGLAS DE ORO APLICABLES POR OSTENSIBLE MAYORÍA


1.- Apure al que está hablando para que concluya su intervención a la brevedad posible y así ganar tiempo. Total, a usted lo que interesa es lo que usted va a decir y no lo que el otro está diciendo. No piense que él o ella harán lo mismo, no, seguramente se morirán por oír sus derroches de sabiduría.
2.- Concéntrese en expandir sus ideas o creencias, alimentarlas, apuntalarlas. Así tendrá más que exponer en futuras conversaciones, bueno, en realidad, en futuras intervenciones suyas.
3.- Aprenda a descalificar con destreza, así resulta más fácil cortar lo que otro está exponiendo y ! aleluya ! usted expondrá su inequívoca e irrebatible verdad.
4.- Jamás tenga la debilidad de admitir aunque sea parcialmente lo que otro dice. Puede interpretarse como que usted no sabe lo que piensa.
5.- Usted pertenece a un grupo real o imaginario que piensa como usted, es decir, que tiene toda la razón en todo y que quienes piensan de otra manera o no saben lo que están pensando, o tienen intereses oscuros o son de mollera dura o están de acuerdo con sus enemigos por debajo de cuerda o son corrompidos o cualquier otra cosa del género.
6.- No se ponga nunca en el pellejo de los demás. El suyo es el que interesa a la humanidad.
7.-Oiga lo que oiga, rebata inmediatamente. Si deja pasar unos segundos, que bien pudieran ser para meditar bien su respuesta, parecerá que está vacilando. Y eso no se lo permite jamás el dueño de la razón.
8.- Dispare primero y averigüe después. Total, las estupideces aguantan aclaratorias, falsedades y "es que no te entendí bien".  Todo se corrige en el camino para que prevalezca su pétrea verdad.


domingo, 19 de noviembre de 2017

MAÑAS DE ABOGADO LITIGANTE ( y utilidades adicionales)

Es frecuente que los abogados litigantes recibamos quejas de nuestros clientes, por la demora de la justicia en dictar sentencias o medidas cautelares, por el alto costo de los servicios, por el tiempo que se requiere para obtener oficios, práctica de citaciones, etc.

Ante esta situación, alguien que como yo tiene varias vueltas a la guaya del kilometraje en estos menesteres, tuve un día de hace muchos atrás una ocurrencia efectiva. Le comuniqué al cliente quejoso que era necesario que me acompañara al tribunal porque su presencia era requerida.
Lo puse a pedir el expediente en el archivo, luego a esperar que lo atendiera el Secretario, a hacerle seguimiento en otro tribunal de una apelación de una incidencia, a pagar copias, a hacer la cola para sacarlas, etc, etc.
Al final del día, el hombre me dijo fulminante: "Mire abogado, cóbreme lo que usted quiera, haga lo que sea el tiempo que necesite, ! pero no me pida más nunca que pase por esta vaina !
Santo remedio.
Por cierto, los políticos serios deberían hacer lo mismo ante tantos quejosos que los insultan por cualquier vía, todos los días, sin indulgencia alguna, hagan una cosa de una forma o de otra, con ofensas cuando no les va bien, o con efusividad transitoria cuando tienen un triunfo y dale que no le has dao...

martes, 31 de octubre de 2017

SOBRE LAS CREENCIAS NUCLEARES

SOBRE LAS CREENCIAS NUCLEARES

En los conocimientos que recibimos de nuestra terapeuta para el control de los estados de ánimo a través del pensamiento, dedicamos atención especial a las creencias nucleares. Trato de definir estas a través de mi condición de aprendiz, así: Las creencias nucleares son aquellas ideas o convicciones que hemos acumulados desde la niñez y que se convierten, por obra de su incesante repetición en nuestro fuero interno, en estructuras de nuestra personalidad, las cuales ponemos en marcha en la totalidad de nuestras acciones o interpretaciones de los hechos.
Esas creencias nucleares no son revisadas por nosotros, las tenemos como componentes de nuestra conciencia y no alcanzamos a comprender, a veces ni siquiera a sospechar, que son causantes de momentos o lapsos negativos para nuestra persona, que se reflejan en nuestra manera de actuar, provocándonos estados indeseables.
Particularmente, cuando se nos asignó la tarea de revisar nuestras creencias nucleares, no encontré nada que me pareciese relevante. Ello porque juzgo que he tenido una vida tranquila, serena, con muchos momentos felices, realizado personalmente, libre raigalmente de sentimientos como la envidia, el odio, la venganza, etc, en fin, no perturbado por ninguna creencia nuclear. Y consideré que los episodios negativos que he vivido, estuvieron relacionados con circunstancias excepcionales, no vinculadas con esas ideas o convicciones a las que he hecho referencia.
Luego he pensado que eso no puede ser así tan extremo y he seguido revisando mi vida, cada vez más intensamente, meditando, escudriñando, elucubrando y entonces he allí la sorpresa: Termino por convencerme que si existen esas creencias nucleares. He hallado cuatro después de tanto hurgar, no porque estuviesen tan escondidas, sino porque hasta ahora no han producido consecuencia alguna, o bien porque las he controlado sin proponérmelo, o bien porque tienen modalidades que disminuyen o atenúan su gravedad.
Pero sí que es importante, ahora que las conozco, de tenerlas en cuenta y hacer previsiones sobre ellas para evitar alguna consecuencia en el futuro. Y, fíjense que, ha producido resultados positivos. Empiezo a  trabajar con todas y siento que se hacen potencialmente controlables, unas más que otras, pero siempre en dirección al control total. Una, inclusive, conceptualmente cuando menos, ya no es una creencia nuclear.He allí el sentido de la terapia que hacemos.