UN PAÍS PETROLERO.


 Pocos países del mundo giran casi totalmente o en buena medida, alrededor del petróleo. Y no creo que haya otro aparte del nuestro, en el que esa vida se haga sin instituciones sólidas, con diferencias abismales, con una enorme deuda pendiente en la formación integral de la nación.
Eso determina que los venezolanos, créalo, seamos personas sui generis, muchas veces incomprendidos por ciudadanos de otras partes. Eso no es bueno pero tampoco totalmente malo. Es solo excepcional.
Todo, absolutamente todo lo que vivimos, está tocado por la influencia del petróleo.
Parece que esa condición está por explotar. Puede acabarse o modificarse ese designio. Y no lo veo firmemente canalizado hacia el bien.



Comentarios

Entradas populares de este blog

COÑO DE TU MADRE

Muebles exóticos de Aragua.

Antigua Tabacalera Nacional, Maracay.